El camino era muy largo y difícil, además al viajar en otoño, la lluvia le acompañaba durante bastantes jornadas, tenía que hacerlo a pie, los vehículos solo se los podían permitir los amos. Vestido con ropa muy vieja que apenas aguantaría un lavado más y calzado con unas botas viejas con un par de agujeros en las suelas, que había robado a un muerto, que también tenía algún que otro agujero en la cara. Caminaba con paso firme, a pesar de todo lo que había visto, aún era joven, aún tenía cara de niño, huía como tantos hombres antes que él, huía, pero el sabía donde estaba su meta, el sabía hacía donde dirigirse. Cada vez que oía un ruido, saltaba a la cuneta, si lo cogían su muerte sería segura, ni siquiera lo llevarían ante un tribunal, lo colgarían si había un árbol cerca, o le pegarían un tiro, eso en el mejor de los casos, si los hombres estaban rabiosos o eran especialmente sádicos usarían un cuchillo para divertirse, lo sabía bien, el había sido uno de esos hombres, el había reído cuando su teniente le corto los huevos a un pobre chico haciendoselos tragar mientras se desangraba. Puta guerra, en que lo había convertido. Ahora huía, volvía junto a ella, valdría la pena, aunque solo pudiese pasar una noche abrazándola, si llegaba. Le asaltaban mil pensamientos que se mezclaban, el hambre le hacía delirar, aunque sabía cazar y pescar, apenas quedaba nada en los bosques, esta guerra había acabado con todo bicho viviente y los que quedaban estaban resabiados, además no había donde robar, todo estaba destrozado, vivía con un poco de carne si había suerte y algunas bayas silvestres (poco más). Pero tenía que llegar, a pesar de los pies encallecidos, del hambre, de las pocas fuerzas, el recuerdo de sus ojos mirándolo con ilusión le daba la energía que necesitaba. Como se había atrevido, como había podido, ni siquiera el se lo creía, se habían quedado solos, mientras el resto del grupo había ido a una escaramuza que podría durar toda la noche, y sin más lo mató, mató al teniente, primero lo dejó ciego, mientras dormía le clavó unas tijeras abiertas en los ojos, lo justo para romper sus cuencas sin hacer más daño, después lo ató aprovechando su ventaja, y poco a poco lo fue mutilando hasta que termino de desangrarse, como gritaba el cabrón. Lo merecía, merecía esto y mucho más, cosas como esta y peores, se las hacía a cada prisionero que cogían, el último el pobre chico que ya nunca se iría de su cabeza, se quitó su uniforme, cuando los demás salieron el chico seguía vivo, lo vistió con su ropa de militar, juntó a los cadáveres y quemó todo, después cogió la poca comida que había y se fue. Hace solo un año sería incapaz de hacer lo que hizo, pero lo habían convertido en un monstruo, ahora trataba de olvidarlo todo y volver a ser el que había sido antes, por ella y por él.
Tras varios días más escondido aunque creía que no le buscaban, llegó a la que había sido su casa, golpeó la puerta despacio, se abrió, y allí estaba ella, lo miró de arriba a abajo y sonrió, se echo en su brazos de un salto, casi lo tiró al suelo y grito ¡ Papá!.
Besos, en 2011 más.
viernes, 31 de diciembre de 2010
domingo, 26 de diciembre de 2010
Año Nuevo.
Año nuevo, en seis días será año nuevo, y la verdad es que me parece una fiesta sin sentido, entendamonos, la celebro como todo el mundo y la mayoría de las veces lo he pasado muy bien, una cosa no tiene nada que ver con la otra, pero no tiene sentido. Empecemos por la época del año, el décimo día del invierno es cuando sustituimos el dígito en el calendario, en mi modesta opinión el cambio de año debería hacerse el primer día de la primavera, cuando todo renace, todo empieza a crecer, cuando los días se hacen un poco más largos, la luz del sol calienta un poco nuestros fríos corazones y la sangre empieza a correr con un poquito de ritmo y hay alegría en el ambiente, pero de forma natural y no a base de fiestas en cierto modo impuestas. Y despues está lo que celebramos, el fin de un año y el principio de otro, debe ser algo psicologico, esperar que con el cambio de cifra todos nuestros sueños puedan volverse realidad, que sea como un embrujo que aleje todo el mal y haga venir todo lo bueno a nuestras vidas, pero al final (por suerte o por desgracia) todo sigue igual, y los cambios que se producen son debidos a ti, a mi o a las circunstancias que nos rodean y que nada tienen que ver con las fechas en las que vivimos. Despues están las situaciones de cada uno, cuando un año nos ha ido muy mal deberíamos celebrarlo como locos para ver si el siguiente nos va bien, pero entonces no tienes ganas de celebrar nada (lo digo por experiencia, el año 2002 fue horroroso, y no estabamos para fiestas), en cambio si un año nos va bien y por lógica deberíamos desear que no se acabe nunca, es cuando hacemos la gran fiesta para celebrar la entrada del año nuevo.
Y por último está el regalo que nos hacen las diversas administraciones, este año subida de la electricidad de un 10 % aproximadamente, y con esta subida ya sabemos, subirá todo lo demás.
Que regusto acido deja todo esto que estoy escribiendo, es una tonteria, para cuatro fiestas que hacemos al año, tendremos que dejarnos llevar, y divertirnos como todos los años, ver al José Mota, atragantarnos con las uvas y emborracharnos hasta las tantas, rodeados de seres queridos, ojalá este año podamos hacer como el Sombrerero Loco de >Alicia en el País de las Maravillas < y como hacía él celebrando sus Nocumpleaños, nosotros celebrar los Nofindeaño (me agoto solo de pensarlo).
De todas formas que seáis todo lo felices que se pueda ser en 2011, 2012, 2013, 2014....
Bicos, otro día, igual de este año, más.
Y por último está el regalo que nos hacen las diversas administraciones, este año subida de la electricidad de un 10 % aproximadamente, y con esta subida ya sabemos, subirá todo lo demás.
Que regusto acido deja todo esto que estoy escribiendo, es una tonteria, para cuatro fiestas que hacemos al año, tendremos que dejarnos llevar, y divertirnos como todos los años, ver al José Mota, atragantarnos con las uvas y emborracharnos hasta las tantas, rodeados de seres queridos, ojalá este año podamos hacer como el Sombrerero Loco de >Alicia en el País de las Maravillas < y como hacía él celebrando sus Nocumpleaños, nosotros celebrar los Nofindeaño (me agoto solo de pensarlo).
De todas formas que seáis todo lo felices que se pueda ser en 2011, 2012, 2013, 2014....
Bicos, otro día, igual de este año, más.
jueves, 23 de diciembre de 2010
MAGNETISMO PERDIDO
He perdido mi magnetismo animal para las mujeres, no se como, pero de repente ya no me acosan por la calle, no me meten tarjetas con números de móvil en el bolsillo, no se me quedan mirando fijamente con cara de deseo, y no lo entiendo, se supone que las canas de mis sienes me hacen más atractivo, mi pancita más respetable y mis entradas más interesante, igual es que me he saltado el paso de maduro y he pasado directamente a vejestorio. No se, el caso es que me había acostumbrado a ser el objeto de deseo de las féminas de mi vecindario, ya sabéis, chicas que vienen a pedir sal siete veces en un día, oír como se levantan persianas a tu paso, risitas nerviosas cuando te cruzas con alguien por la calle, y ahora, no queda nada de eso, hasta mi mujer prefiere escuchar los berridos del "Sálvame" a mi modulada voz, vamos, ya no es que ocurra fuera, si no que hasta en casa me pasa. No es que me moleste, pero siento una especie de añoranza, uno tiene su orgullo y estaba mal acostumbrado. Tengo que recuperar mi porte, o por lo menos volver a provocar la admiración entre las hembras de mi especie, parece que va a ser complicado, porque seamos serios, para futbolista famoso ya no me da la edad, el puesto de hijo de la Pantoja ya está cogido, no se como hacerme rico... así que lo único que me queda es salir en la tele, cualquier gañán que salga un par de veces en televisión y alcance cierta notoriedad es rapidamente admirado por mujeres de todo tipo y condición (sin ir más lejos, Jesulin era guapo), así que voy a localizar al "Mocito" este señor gordo que sale siempre detrás de los famosos por la calle y lo voy a seguir por todas partes, así, cuando me haga famoso como "El que siempre sale detrás del que sale detrás" creo que volveré a comerme el mundo, o por lo menos volveré a comerme algo.
Dedicado a las amantes de Paquirrin.
Besos, otro día más.
Dedicado a las amantes de Paquirrin.
Besos, otro día más.
sábado, 18 de diciembre de 2010
Elton John
Estoy de Elton John hasta la polla, la verdad es que no me puedo quitar de la cabeza a esta persona, llena de traumas, gordito, calvo con pelucas, con los dedos gordos y a pesar de eso un gran pianista, con la voz grave, y autor de un puñado de grandes canciones, pero no me lo puedo quitar de la cabeza, no entiendo como siendo homosexual se casó con una mujer, como teniéndolo todo se complicó la vida hasta volverse un yonki insoportable y como ultimamente no me deja escuchar nada más, me estoy amariconando con perdón, solo a nivel musical, pero no lo puedo evitar, el otro día escuché "I Guess That´s They Call It The Blues" y fue como un cañonazo, de golpe y porrazo, cientos de recuerdos y una pequeña depresión por no poder viajar en el tiempo, por no poder volver un rato a otros lugares, con otras personas a las que apenas veo y que añoro mucho, por no poder estar borracho tres días seguidos en buena compañía más borracha que yo aún, Dios! Cuando se me va a pasar, da igual, sera el invierno, este puto frío que me hace desear la bendita humedad sin frío, los tiempos en los que el tiempo pasaba mucho más despacio, cuando nos pasábamos tardes enteras de conversación, cuando no había más crisis que la de volver un poco más tarde a casa, cuando no necesitábamos nada más que un amigo al lado, cuando toda esta mierda que nos preocupa no existía, cuando cada canción era nuestra canción, cuando nos comíamos la vida a bocados y no como ahora que es ella la que se nos come a nosotros. Creo que ya está, me he desahogado, creo que ya puedo mandar a Elton John a la mierda o a tomar por culo, solo espero que ahora no me de por Morrisey, eso ya sería el acabose.
Otro rato más, besos.
Otro rato más, besos.
viernes, 17 de diciembre de 2010
Mil Pesetas.
Recuerdo que antes de la liberalización de los precios de los combustibles, para subir estos, el gobierno se reunía, lo acordaba y se anunciaba, normalmente las subidas solían ser de entre una y tres pesetas, pero a pesar de que hoy nos parecen mínimas, se formaban colas en las gasolineras el día anterior a dicha subida, con lo que, los pobres bolsillos de los españoles de a pie se resentían un poco menos ese mes. Los medios de comunicación cada vez que esto sucedía enviaban a un corresponsal que entrevistaba a los sufridos conductores, y siempre, siempre había un hombre, nunca era una mujer, que declaraba con una enorme sonrisa "A MI ME DA IGUAL, YO SIEMPRE ECHO MIL PESETAS". Hoy en día las gasolineras suben y bajan los precios, cada día, ultimamente solo los suben, a lo largo de un año los precios suben de manera desorbitada y no nos damos cuenta, ya que nos han acostumbrado mal, y simplemente repostamos, solo enteramos cuando cambiamos de decena al llenar el depósito y lo que antes costaba cuarenta pasa a costar cincuenta, entonces es cuando nos caemos del burro y nos coscamos de lo caro que se va volviendo todo.
No hace demasiado tiempo el barril de petróleo costaba 148 dolares, ahora está en 99, pero el precio de los carburantes es practicamente el mismo. La materia prima baja un 33 por ciento y el producto elaborado vale igual, alguien se está forrando a costa nuestra, parece que los que se forran son los de siempre y los que les pagan su avaricia y sus mansiones también somos los de siempre. Pero como en todas la situaciones de la vida, hay alguien que está peor, no puedo evitar pensar en ese pobre hombre que cada vez que reposta echa mil pesetas, pobrecillo, parando a llenar cada 80 kilómetros y dentro de poco cada 70.
Bicos, otro día más.
No hace demasiado tiempo el barril de petróleo costaba 148 dolares, ahora está en 99, pero el precio de los carburantes es practicamente el mismo. La materia prima baja un 33 por ciento y el producto elaborado vale igual, alguien se está forrando a costa nuestra, parece que los que se forran son los de siempre y los que les pagan su avaricia y sus mansiones también somos los de siempre. Pero como en todas la situaciones de la vida, hay alguien que está peor, no puedo evitar pensar en ese pobre hombre que cada vez que reposta echa mil pesetas, pobrecillo, parando a llenar cada 80 kilómetros y dentro de poco cada 70.
Bicos, otro día más.
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