Hace un rato, un momento, unos minutos, unas horas, unos días, ha terminado el debate entre los candidatos a la Presidencia del Gobierno de los dos Partidos Mayoritarios, uno de los dos será el próximo Presidente del Gobierno del Reino de España. En estos tiempos de crisis nos hace falta, además de un buen gestor, un líder capaz de aunar a las masas, alguien a quien creer, alguien en quien confiar, alguien carismático al fin y al cabo, la conclusión a la que llego es que estamos jodidos, lo mires por donde lo mires y salga quien salga.
Vamos a hacer un experimento así algo tonto, cogemos unas películas al azar, y buscamos los papeles en los que quedarían bien nuestros candidatos, a mi siempre me salen para Rajoy papeles terciarios, ya no secundarios, y Rubalcaba si que tiene más presencia, pero como secundario de los malos, siempre me sale de malo, no se porqué, será esa calva con la barba estilo político decimonónico , claro que mejor eso que ser una sombra. Veamos algunos ejemplos:
La peli en la que los dos alcanzarían unos papeles más preponderantes, sería en "El Jovencito Frankenstein", aquí los veo, a Rajoy como el Comisario que arenga a las masas para quemar todo, más que nada, porque es un hombre rígido, tiene barbita y fuma puros, ya quisiera Rajoy tener esa dicción. Y a Rubalcaba como Igor, el criado de los ojos saltones, inteligente (bueno de aquella manera) pero taimado y tramposo. Será por la estructura osea y su corta estatura.
Ahora cojamos una del Oeste, pongamos "Sin Perdón", por supuesto ni Clint Eastwood, ni Morgan Freeman, ni Gene Hackman por supuesto, Rajoy sería el enterrador del pueblo, vestido con levita y sombrero de copa, sin decir ni una frase por supuesto. Rubalcaba, podría ser uno de los acompañantes de Gene Hackman, o bien el típico tahur que siempre lleva un as escondido en la manga.
Esto me está quedando un coñazo, claro que tratando de quien trata, no podía quedar un texto animado, podríamos seguir asignándoles papeles hasta el infinito y nunca nos saldría un personaje, ni divertido, ni amable, ni digno de ser admirado.
No seguí el debate, pero en los resúmenes que he visto en distintos medios, parecían dos Directores de una sucursal bancaria de pueblo tratando de vendernos el plan de pensiones con el que nos terminarán de joder los pocos ahorros que nos quedan, en fin que la llevamos clara.
Lo siento, es ver a esta gente, y se me nubla la mente, solo puedo verlos guiándonos hacía un pozo sin fondo...
Igual estoy muy equivocado, y nos sacan de esta, ojalá.
Besos.
viernes, 11 de noviembre de 2011
domingo, 6 de noviembre de 2011
JORDI
Jordi, había nacido en Badajoz, sus padres conchabados con el encargado del Registro, le llamaron Jorge Gómez Pérez, se podía ser más vulgar. Cuando Jorge (todavía era Jorge) tenía dos años, sus padres emigraron a Girona, su padre, dueño junto a sus hermanos de una granja de cochinos, se dio cuenta de que el negocio se encontraba en vender directamente en Cataluña los productos propios del cerdo bellotero, a un precio insultante, pero que los catalanes pagaban gustosos, sobre todo una vez añadieron una etiquetilla que decía "Envasado en Cataluña" (en catalán claro). Así poco a poco, la familia fue prosperando hasta pertenecer a la alta burguesía de la ciudad, al menos en apariencia, ya que para sus socios y vecinos, la familia Gómez Pérez no dejaba de ser una familia de advenedizos y si no fuese por su dinero, que ese sí lo tenían a espuertas, nunca los habrían dejado pertenecer a sus círculo. Mientras los padres prosperaban Jorge, se hundía poco a poco, en el colegio lo más bonito que le decían era "charnego", debido a su origen foráneo, además sus limitaciones físicas no le ayudaban demasiado, era un cegato, sí como suena, las dioptrías se multiplicaban en sus ojos como los gusanos en un cadáver, además la alimentación a base de productos del cerdo hacían que pareciese un anuncio viviente de michelín.
Poco a poco se fue integrando a base de ser más catalán que los catalanes, seguían riéndose de sus taras físicas, pero lo aceptaban como uno más, así que el mismo día que cumplió 18 años se fue al registro y cambió el vulgar "Jorge" por el maravilloso "Jordi", no pudo cambiarse los apellidos (puto centralismo fascista). El día que le llegó la documentación nueva, se afilió a las juventudes de CIU (Ya era socio del Barça desde hacía tres años), donde lo miraron con desconfianza, no podía cambiar su lugar de nacimiento, pero poco a poco a base de robar banderas de España de organismos oficiales, y de hacer pintadas reivindicativas, poco a poco lo fueron aceptando hasta que llegó su gran día, en el mitin de juventudes iban a quemar una bandera de la maldita España, ese estado opresor que impedía el desarrollo de la maravillosa Catalunya, y nuestro Jordi iba a ser el encargado de quemarla al mismo tiempo que se izaría una maravillosa Senyera catalana, además la TV3 iba a conectase con el mitin cuando el fuego fuese el protagonista, ya estaba todo apañado, así la demostración de valor, su demostración de valor sería admirada por millones de personas.
Estaba entre bastidores, solo faltaban cinco minutos, se colocó el pasamontañas, se puso por encima las gafas de culo de botella, se sentía ridículo, así que decidió quitárselas, veía todo borroso. Se perdió entre divagaciones, estaba verdaderamente orgulloso de si mismo, le avisaron, se le había pasado el tiempo, cogió la bandera corriendo, ahora para él era un trapo borroso lleno de manchas amarillas y rojas, cogió la botella de alcohol, el mechero, se guardó la bandera debajo del Jersey, y salió.
Escuchó los aplausos y se emocionó, no distinguía ni las caras de la primera fila, se sacó la bandera, no entendió nada cuando aún escucho más aplausos, la tiró al suelo y le echó el alcohol, en ese momento el Pau intentó quitarle el mechero, puto Pau, siempre envidioso, quería quitarle su momento de gloria, a pesar de que otros intentaron evitarlo consiguió prenderla, se ve que algunos fascistas estaban intentando reventar el acto, entonces alguien le gritó, "HIJO PUTA ES LA SENYERA", se dio cuenta de su error, por culpa de la similitud de colores había cogido la bandera equivocada, intento apagarla a pisotones, desde fuera parecía que estaba bailando sobre la bandera, empezaron a lloverle todo tipo de objetos, le empezaron a pegar...
Estuvo un mes en el hospital, en cuanto pudieron se volvieron a Extremadura ya que habían sido declarados personas "non gratas" ante la noble sociedad catalana.
Ahora Jordi, se encarga del cuidado de los cerdos, de vez en cuando le dan algún mordisco, pero nada que ver con el daño que le hicieron los otros.
Besos otro día más.
Poco a poco se fue integrando a base de ser más catalán que los catalanes, seguían riéndose de sus taras físicas, pero lo aceptaban como uno más, así que el mismo día que cumplió 18 años se fue al registro y cambió el vulgar "Jorge" por el maravilloso "Jordi", no pudo cambiarse los apellidos (puto centralismo fascista). El día que le llegó la documentación nueva, se afilió a las juventudes de CIU (Ya era socio del Barça desde hacía tres años), donde lo miraron con desconfianza, no podía cambiar su lugar de nacimiento, pero poco a poco a base de robar banderas de España de organismos oficiales, y de hacer pintadas reivindicativas, poco a poco lo fueron aceptando hasta que llegó su gran día, en el mitin de juventudes iban a quemar una bandera de la maldita España, ese estado opresor que impedía el desarrollo de la maravillosa Catalunya, y nuestro Jordi iba a ser el encargado de quemarla al mismo tiempo que se izaría una maravillosa Senyera catalana, además la TV3 iba a conectase con el mitin cuando el fuego fuese el protagonista, ya estaba todo apañado, así la demostración de valor, su demostración de valor sería admirada por millones de personas.
Estaba entre bastidores, solo faltaban cinco minutos, se colocó el pasamontañas, se puso por encima las gafas de culo de botella, se sentía ridículo, así que decidió quitárselas, veía todo borroso. Se perdió entre divagaciones, estaba verdaderamente orgulloso de si mismo, le avisaron, se le había pasado el tiempo, cogió la bandera corriendo, ahora para él era un trapo borroso lleno de manchas amarillas y rojas, cogió la botella de alcohol, el mechero, se guardó la bandera debajo del Jersey, y salió.
Escuchó los aplausos y se emocionó, no distinguía ni las caras de la primera fila, se sacó la bandera, no entendió nada cuando aún escucho más aplausos, la tiró al suelo y le echó el alcohol, en ese momento el Pau intentó quitarle el mechero, puto Pau, siempre envidioso, quería quitarle su momento de gloria, a pesar de que otros intentaron evitarlo consiguió prenderla, se ve que algunos fascistas estaban intentando reventar el acto, entonces alguien le gritó, "HIJO PUTA ES LA SENYERA", se dio cuenta de su error, por culpa de la similitud de colores había cogido la bandera equivocada, intento apagarla a pisotones, desde fuera parecía que estaba bailando sobre la bandera, empezaron a lloverle todo tipo de objetos, le empezaron a pegar...
Estuvo un mes en el hospital, en cuanto pudieron se volvieron a Extremadura ya que habían sido declarados personas "non gratas" ante la noble sociedad catalana.
Ahora Jordi, se encarga del cuidado de los cerdos, de vez en cuando le dan algún mordisco, pero nada que ver con el daño que le hicieron los otros.
Besos otro día más.
viernes, 21 de octubre de 2011
Matando el aburrimiento mientras aporreo el teclado
Aquí estoy, parece que se me está pasando la vagancia, será que por fin está aquí el otoño, mi estación favorita, ha tardado, esperemos que sea largo.
Son las 23:45 y no tengo ni idea sobre lo que escribir, da igual, me apetece sentarme aquí, me relaja. Había pensado escribir un cuento un poco gore sobre una venganza con tres decapitados y un suicida pero no es el momento, también podría escribir sobre ellas, pero no se me ocurre nada lo suficientemente original ni que esté a su altura, sobre ETA, casi que no, con miles de expertos polemistas hablando del tema, sobre Gadafi Idem, sobre baloncesto, no estaría mal, pero casi lo dejo para otro día...
Estaba tumbado sobre la alfombra del salón, acaba de hacer sus ejercicios diarios, estaba bastante cansado, tumbado mirando al techo, la respiración poco a poco se iba normalizando, esperó unos segundos, estiró el brazo, y de una mesita cogió un cigarrillo, lo encendió y aspiró el humo con fuerza, hasta irritar el esófago, tosió un par de veces y dio otra calada, seguía sin pensar en nada, lentamente se incorporó, le cayó ceniza sobre el pecho, la sacudió mientras maldecía. Dio un par de caladas más, y tiró al water la colilla, se sintió culpable por el rollo de la contaminación y todo eso.
Se puso un pantalón largo, había que mantener las apariencias, miró el reloj, y se dio cuenta de que había llegado la hora, se sentía preparado, después de haberlo planeado, por fin se decidió, ya estaba listo, fue a la cocina, cogió el cuchillo más grande que tenía, no lo convenció, bajó al garaje y allí estaba, un hacha pequeña, eso sería mejor. Metió el hacha en una bolsa, la envolvió de forma que no se pudiese adivinar el contenido y se la puso debajo del brazo, salió a la calle, el sol le molestó un poco, aún hacía calor, se acercó hasta un parque próximo a su casa, un parque infantil. Se sentó en un banco a esperar el momento justo, en el parque estaba un padre enseñando a su hijo a andar en bici, el niño tendría unos cuatro años y ya andaba bastante bien, aunque le costaba arrancar, cada vez que lo conseguía lo celebraba con una sonrisa enorme, preguntando a su padre si lo hacía bien, este no paraba de animarle.
El niño de repente se cayó de la bici, el padre se agachó, y empezó a ayudarle a levantarse, era su oportunidad, se levantó, y despacio se colocó de forma que el padre no pudiese verlo mientras iba sacando el hacha de la bolsa, el niño se fijo en él, se le quedó mirando, él le guiño un ojo y le sonrió, el niño le devolvió la sonrisa, y de un golpe certero sin que el padre se diese cuenta, cortó la rosa más espectacular del parque, hacía dos días que había salido, y era el momento justo, nunca estaría más bonita, no quería que nadie lo viese, además de ser un tímido tenía miedo a que lo denunciasen, guardó el hacha, cogió la rosa y le dijo adiós con la mano al niño, que le saludó, en ese momento el padre se giró, y le hizo un gesto con la cabeza, se dio la vuelta y volvió a darle indicaciones al ciclista en ciernes.
Que contenta se iba a poner su mujer con la rosa.
Sois unos sádicos, besos otro día más.
Son las 23:45 y no tengo ni idea sobre lo que escribir, da igual, me apetece sentarme aquí, me relaja. Había pensado escribir un cuento un poco gore sobre una venganza con tres decapitados y un suicida pero no es el momento, también podría escribir sobre ellas, pero no se me ocurre nada lo suficientemente original ni que esté a su altura, sobre ETA, casi que no, con miles de expertos polemistas hablando del tema, sobre Gadafi Idem, sobre baloncesto, no estaría mal, pero casi lo dejo para otro día...
Estaba tumbado sobre la alfombra del salón, acaba de hacer sus ejercicios diarios, estaba bastante cansado, tumbado mirando al techo, la respiración poco a poco se iba normalizando, esperó unos segundos, estiró el brazo, y de una mesita cogió un cigarrillo, lo encendió y aspiró el humo con fuerza, hasta irritar el esófago, tosió un par de veces y dio otra calada, seguía sin pensar en nada, lentamente se incorporó, le cayó ceniza sobre el pecho, la sacudió mientras maldecía. Dio un par de caladas más, y tiró al water la colilla, se sintió culpable por el rollo de la contaminación y todo eso.
Se puso un pantalón largo, había que mantener las apariencias, miró el reloj, y se dio cuenta de que había llegado la hora, se sentía preparado, después de haberlo planeado, por fin se decidió, ya estaba listo, fue a la cocina, cogió el cuchillo más grande que tenía, no lo convenció, bajó al garaje y allí estaba, un hacha pequeña, eso sería mejor. Metió el hacha en una bolsa, la envolvió de forma que no se pudiese adivinar el contenido y se la puso debajo del brazo, salió a la calle, el sol le molestó un poco, aún hacía calor, se acercó hasta un parque próximo a su casa, un parque infantil. Se sentó en un banco a esperar el momento justo, en el parque estaba un padre enseñando a su hijo a andar en bici, el niño tendría unos cuatro años y ya andaba bastante bien, aunque le costaba arrancar, cada vez que lo conseguía lo celebraba con una sonrisa enorme, preguntando a su padre si lo hacía bien, este no paraba de animarle.
El niño de repente se cayó de la bici, el padre se agachó, y empezó a ayudarle a levantarse, era su oportunidad, se levantó, y despacio se colocó de forma que el padre no pudiese verlo mientras iba sacando el hacha de la bolsa, el niño se fijo en él, se le quedó mirando, él le guiño un ojo y le sonrió, el niño le devolvió la sonrisa, y de un golpe certero sin que el padre se diese cuenta, cortó la rosa más espectacular del parque, hacía dos días que había salido, y era el momento justo, nunca estaría más bonita, no quería que nadie lo viese, además de ser un tímido tenía miedo a que lo denunciasen, guardó el hacha, cogió la rosa y le dijo adiós con la mano al niño, que le saludó, en ese momento el padre se giró, y le hizo un gesto con la cabeza, se dio la vuelta y volvió a darle indicaciones al ciclista en ciernes.
Que contenta se iba a poner su mujer con la rosa.
Sois unos sádicos, besos otro día más.
martes, 18 de octubre de 2011
LA VIDA ES UNA MIERDA
La vida es una mierda, pero no pasa nada, como todos somos unos putos escarabajos peloteros, lo único que importa es quien tiene el trozo de mierda más grande. Hay escarabajos que desde la cuna tienen un trozo de mierda enorme, esos quieren conservarlo a toda costa, después hay otros escarabajos que apenas tienen mierda, esos quieren tener algo de mierda como sea, y luego estamos todos los demás, los que tenemos un poco de mierda y queremos tener, como poco, la mierda que siempre hemos tenido e incluso prosperar un poco teniendo algo de mierda propia, una mierda a la que podamos llamar nuestra mierda. Así que vamos a ver a los que tienen casi toda la mierda, y les pedimos un trozo, estos nos dan un trozo no demasiado gordo, y a cambio cada mes les damos un trocito de la mierda que nos pagan por el trabajo de mierda que tenemos, al final los del trozo gordo tienen aún más mierda, una bola gigante, una inmensa mierda, que como la sigan aumentando les va a reventar en la cara.
En fin, tenía ganas de poner mierda muchas veces.
Besos otro día más.
En fin, tenía ganas de poner mierda muchas veces.
Besos otro día más.
miércoles, 12 de octubre de 2011
Ayyy, que vago soy
Esta bien, lo reconozco, soy un vago, soy un puto perro, ya sabéis, puf que pereza dios.....
Podría decir que no he podido escribir ya que estaba buscando un tema que por fin hiciese justicia por su calidad a mis lectores. Que estaba atacado por el síndrome del folio en blanco, de no ser capaz de escribir nada, o, que tenía miedo a no poder escribir nada mejor que lo que había escrito hasta ahora. (Naaaaa, no creo que sea ni difícil escribir algo tan bueno como lo escrito hasta ahora, además en caso de duda, usaría el método Ana Rosa).
Pero la verdad, la única verdad, es que se está muy a gusto en el sofá, ahí tirado, dejándome llevar por la inercia de la televisión, o echando pachangas a la Play, eso es vida. Claro que estar así, sin realizar ningún esfuerzo de índole (pedazo palabra) intelectual, a mi por lo menos me lleva a preguntarme, ¿para que coño hemos evolucionado? ¿Para que tenemos está civilización? Estábamos mejor como amebas, que maravilla, flotando entre líquidos viscosos, sin pensar, sin cansarte, sin... yo que se, ¿que hace una ameba?
Pues eso, nada, en el fondo es lo que apetece hacer, lo que pasa es que cuando acabas de hacer nada, estás tan cansado como si hubieses hecho algo, y encima te sientes culpable.
Así que voy a empezar a currar, en serio, voy a hacerlo además de forma práctica, por ejemplo, mañana si voy a una gasolinera, no voy a ir solo a repostar, puedo aprovechar para tener una reunión inocente con un empresario, además limpiaré los cristales que con esta sequía están llenos de polvo y hablando de polvo le compraré unos bombones a mi mujer. Ojearé la prensa, compraré unas chuches para los niños, tontearé con la rumana de la caja, usaré el baño (así ahorro agua en casa), pagaré con una tarjeta de puntos, vaciaré el cenicero, y no se que más cosas se pueden hacer en una gasolinera, ahora que me fijo, entre todas las que he puesto hay una muy rara, ¿cual es?
Sigo siendo un puto vago, bicos otro día más.
Podría decir que no he podido escribir ya que estaba buscando un tema que por fin hiciese justicia por su calidad a mis lectores. Que estaba atacado por el síndrome del folio en blanco, de no ser capaz de escribir nada, o, que tenía miedo a no poder escribir nada mejor que lo que había escrito hasta ahora. (Naaaaa, no creo que sea ni difícil escribir algo tan bueno como lo escrito hasta ahora, además en caso de duda, usaría el método Ana Rosa).
Pero la verdad, la única verdad, es que se está muy a gusto en el sofá, ahí tirado, dejándome llevar por la inercia de la televisión, o echando pachangas a la Play, eso es vida. Claro que estar así, sin realizar ningún esfuerzo de índole (pedazo palabra) intelectual, a mi por lo menos me lleva a preguntarme, ¿para que coño hemos evolucionado? ¿Para que tenemos está civilización? Estábamos mejor como amebas, que maravilla, flotando entre líquidos viscosos, sin pensar, sin cansarte, sin... yo que se, ¿que hace una ameba?
Pues eso, nada, en el fondo es lo que apetece hacer, lo que pasa es que cuando acabas de hacer nada, estás tan cansado como si hubieses hecho algo, y encima te sientes culpable.
Así que voy a empezar a currar, en serio, voy a hacerlo además de forma práctica, por ejemplo, mañana si voy a una gasolinera, no voy a ir solo a repostar, puedo aprovechar para tener una reunión inocente con un empresario, además limpiaré los cristales que con esta sequía están llenos de polvo y hablando de polvo le compraré unos bombones a mi mujer. Ojearé la prensa, compraré unas chuches para los niños, tontearé con la rumana de la caja, usaré el baño (así ahorro agua en casa), pagaré con una tarjeta de puntos, vaciaré el cenicero, y no se que más cosas se pueden hacer en una gasolinera, ahora que me fijo, entre todas las que he puesto hay una muy rara, ¿cual es?
Sigo siendo un puto vago, bicos otro día más.
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