¡Me cago en los Mayas! ¡Me cago en sus predicciones y en el Director de "Año Cero"!
El 20 de noviembre leí un artículo sobre el fin del mundo predicho por los Mayas, todo venía perfectamente explicado, que si alineación planetaria, que si iba a reventar la tierra desde dentro, que si inversión de los polos, etc... Después comenzaron a aparecer señales abrumadoras de que todo esto era verdad. Mi increíble nómina menguante, Berlusconi diciendo que se presenta otra vez y que se va a casar con una mujer de 27 años (que es joven hasta para mí), Israel y Hamas en guerra, una matanza llevada a cabo por un perturbado en Estados Unidos, Políticos españoles llevándose dinero a Suiza, Tarradellas y Companyis revolviéndose en sus tumbas al ver cierto pacto, el PSOE desorientado y con sus líderes dándose puñaladas traperas entre ellos, el PP gobernando, el mundo Árabe revuelto, la vuelta de Belén Esteban a televisión, el PP gobernando...Visto ahora no se donde estaban las señales, esto está pasando casi todos los días (que pena de mundo), en fin a lo hecho pecho.
A la vista de todas estas señales y tras pasar el Puente de la Constitución en familia vi claro que la profecía parecía ser cierta, y yo no podía quedarme a la espera de que se rompiera el Séptimo Sello sentado en el sofá.
Al principio lo que más me costó fue decidir si pasar los últimos días del planeta dedicado al hedonismo o bien luchar por salvar este maravilloso mundo en el que hasta el más tonto puede ser Presidente de Autonomía o incluso de un país, al final, aunque lo que más me apetecía era darle gusto al cuerpo, como había comprado unos décimos para el Sorteo de Navidad y no era cuestión de que se desperdiciasen, el día 18 de Diciembre tras conseguir realizar uno de mis sueños, abandoné definitivamente el club gastronómico "Chirla y Nabo" tras una semana de ejercicios, digamos, espirituales y opte por lo segundo. Iba a salvar el mundo.
El tiempo apremiaba, pero ya había urdido un plan, estaba claro que toda esta situación tenía que ver con las ciencias ocultas y la magia negra, así que me dirigí a la vivienda del mayor experto del mundo en magia y en todo lo que la razón humana no alcanza a comprender.
Se encontraba en el centro de Madrid, en un antiguo palacete que debía haber inaugurado Felipe II, cuando llegué me encontré la puerta abierta y dentro pude ver a un coro de unas veinte señoras que habían abandonado la tercera edad para adentrarse en la cuarta, estaban desnudas cantando de forma bastante desafinada "Pescador de Hombres", me quedé anonadado, y a pesar de la falta de ritmo, de voz, de talento y a alguna tos a destiempo, no pude dejar de soltar una lágrima. Esta canción siempre me toca la fibra. Ayyy, pero no estaba para regodearme en el arte de la lírica litúrgica, así que me continué hasta el interior de la casa.
Allí estaba él, el gran Paco Porras, llevaba media calabaza vacía con el rabo en el centro de la cabeza a modo de gorro, iba vestido con un batín púrpura de seda, que llevaba abierto dejando ver su esbelta figura y unos calzoncillos ajustados de algodón que algún día debieron ser blancos, sus ojos saltones y azules me miraron, con un leve tartamudeo me dijo:
-Por fin has llegado, te lo has tomado con calma.-Me decepcionó un poco, lo había imaginado un poco más alto- Ponte esto.
Sin darme tiempo a hablar, me colocó la otra mitad de la calabaza como sombrero.
- Como sabía que iba a venir. Y para que es esto. - La calabaza estaba húmeda y chorreaba.
- Te he llamado a Efebo´s para practicar la ortomancia, no se porqué no ha venido Mohamed...
- No, yo vengo para ver si sabe algo sobre el fin del mundo y si es cierto o no.
Entro un joven árabe en el salón, con una sonrisa perfecta y una camisa que se ceñía sobre su musculoso cuerpo. Paco Porras con una mirada pícara me pidió que saliese y que lo esperase en el salón de la casa.
Decidí esperar en la calle cuando el coro atacó, nunca mejor dicho, "Tengo el Corazón Contento".
La poca gente que pasaba se me quedaba mirando, todavía llevaba la calabaza, me metí en el portal, cuando vi al chico árabe salir corriendo y dando gritos hacía el interior al tiempo que levantaba el puño de forma amenazante.
Comencé a dudarde mi decisión de recurrir a él, cuando salió vestido únicamente con el batín que por cierto llevaba completamente abierto por delante, tras esta espeluznante visión decidí salir por patas, intentó agarrarme mientras me pedía que pasase con él, que me iba a enseñar un par cosas, todo esto mientras me miraba de forma lasciva, le tiré mi media calabaza y salí corriendo...
Continuara o no....
jueves, 27 de diciembre de 2012
domingo, 18 de noviembre de 2012
LA ...MADA
Cada vez me cuesta más escribir, es debido a que como he alcanzado un nivel tan alto tengo miedo, que digo miedo, pánico a no poder superarme o al menos igualarme. Supongo que algo parecido le tuvo que pasar a Miguel Ángel cuando hizo su David. (JE JE)
Vamos allá, a ver que sale de aquí.
El humo del cigarrillo me abrasaba los pulmones, con cada calada sentía como un poco de vida se me iba, pero me daba igual, ya todo daba igual, este iba a ser el último, por fin el último cigarrillo de verdad. El humo denso como nunca subía hasta el techo y entre la niebla venenosa una cama, y yo tirado en ella, una cama para mi solo, sobre la pequeña mesilla de madera el último libro que me había leído y el último que iba leer, un paquete de tabaco vacío y un cenicero lleno. Era un cuarto decorado con trastos pillados de aquí y de allá , nada pegaba con nada, la cama de metal, el colchón de espuma, las sábanas raídas y sin cambiar en mucho tiempo, arrugadas y sucias, la almohada llena de manchas, ninguna foto, ningún adorno, la mesilla a saber de donde había salido, y en el centro del decorado, yo, o lo que quedaba de mí terminando con todo, terminando mi último cigarrillo, con un teléfono en la mano, mirando la pantalla, anhelando una llamada, una llamada de cualquiera de mis 167 contactos, una llamada que me diese una última esperanza, un último asidero al que agarrarme para poder salir del pozo sin fondo en el que poco a poco me había hundido...
Termine el cigarrillo, comprobé que el teléfono tuviese batería, estaba cargado como siempre, aunque no sonaba desde hacía más de un mes.
Me di otra oportunidad y me levanté, retrase el momento, en principio había decidido terminar con todo en cuanto acabase el último cigarrillo, pero en vez de eso me fui al baño, me mire en el espejo y ¡joder que pinta de cerdo! Como soy pudoroso empecé a asearme, me duche, me afeite, y cogí la última ropa limpia que me quedaba, por lo menos estar decente cuando me recogiesen del suelo, reventado pero limpio.
El teléfono seguía sin sonar, mire la habitación y el resto de la casa, no podían encontrarla así, el pudor me puede, adecenté todo, recogí lo que estaba sucio, cambié las sábanas, hice la cama, ahora parecía otra cosa.
Había llegado el momento, para que seguir si nadie se acordaba de mi, para que darme más tiempo. Abrí la ventana, un sexto, eche otra mirada al teléfono, apoye un pie en el marco, volví a mirar abajo para comprobar que no pasase nadie y me eche hacia atrás, respiré hondo y en ese momento me di cuenta, pensé que igual no era el único, baje de la ventana y agarre el teléfono.
Empecé por la A, y llamé, llamé a todos, me pasé toda la tarde hablando y hablando, ese día llegué hasta la J, algunas conversaciones duraban unos pocos minutos, otras casi una hora. En tres días en los que solo paré para comer y dormir un poco, los llamé a todos.
Hablé con casi toda mi gente, recordando viejos tiempos y haciendo planes para los nuevos, hasta me salieron un par de citas, y también un par de restaurantes chinos, pero la mayoría de la gente seguía ahí, simplemente no llamaban porque no encontraban el momento o por no molestar, o porque no tenían nada que contar...
Así que niños y niñas si un día os acordáis de alguien y os apetece llamarle, pues llamar, igual le cambiáis la vida para mejor, bicos, otro día más.
Vamos allá, a ver que sale de aquí.
El humo del cigarrillo me abrasaba los pulmones, con cada calada sentía como un poco de vida se me iba, pero me daba igual, ya todo daba igual, este iba a ser el último, por fin el último cigarrillo de verdad. El humo denso como nunca subía hasta el techo y entre la niebla venenosa una cama, y yo tirado en ella, una cama para mi solo, sobre la pequeña mesilla de madera el último libro que me había leído y el último que iba leer, un paquete de tabaco vacío y un cenicero lleno. Era un cuarto decorado con trastos pillados de aquí y de allá , nada pegaba con nada, la cama de metal, el colchón de espuma, las sábanas raídas y sin cambiar en mucho tiempo, arrugadas y sucias, la almohada llena de manchas, ninguna foto, ningún adorno, la mesilla a saber de donde había salido, y en el centro del decorado, yo, o lo que quedaba de mí terminando con todo, terminando mi último cigarrillo, con un teléfono en la mano, mirando la pantalla, anhelando una llamada, una llamada de cualquiera de mis 167 contactos, una llamada que me diese una última esperanza, un último asidero al que agarrarme para poder salir del pozo sin fondo en el que poco a poco me había hundido...
Termine el cigarrillo, comprobé que el teléfono tuviese batería, estaba cargado como siempre, aunque no sonaba desde hacía más de un mes.
Me di otra oportunidad y me levanté, retrase el momento, en principio había decidido terminar con todo en cuanto acabase el último cigarrillo, pero en vez de eso me fui al baño, me mire en el espejo y ¡joder que pinta de cerdo! Como soy pudoroso empecé a asearme, me duche, me afeite, y cogí la última ropa limpia que me quedaba, por lo menos estar decente cuando me recogiesen del suelo, reventado pero limpio.
El teléfono seguía sin sonar, mire la habitación y el resto de la casa, no podían encontrarla así, el pudor me puede, adecenté todo, recogí lo que estaba sucio, cambié las sábanas, hice la cama, ahora parecía otra cosa.
Había llegado el momento, para que seguir si nadie se acordaba de mi, para que darme más tiempo. Abrí la ventana, un sexto, eche otra mirada al teléfono, apoye un pie en el marco, volví a mirar abajo para comprobar que no pasase nadie y me eche hacia atrás, respiré hondo y en ese momento me di cuenta, pensé que igual no era el único, baje de la ventana y agarre el teléfono.
Empecé por la A, y llamé, llamé a todos, me pasé toda la tarde hablando y hablando, ese día llegué hasta la J, algunas conversaciones duraban unos pocos minutos, otras casi una hora. En tres días en los que solo paré para comer y dormir un poco, los llamé a todos.
Hablé con casi toda mi gente, recordando viejos tiempos y haciendo planes para los nuevos, hasta me salieron un par de citas, y también un par de restaurantes chinos, pero la mayoría de la gente seguía ahí, simplemente no llamaban porque no encontraban el momento o por no molestar, o porque no tenían nada que contar...
Así que niños y niñas si un día os acordáis de alguien y os apetece llamarle, pues llamar, igual le cambiáis la vida para mejor, bicos, otro día más.
viernes, 26 de octubre de 2012
LA VOZ
Según el historiador Anthony Beevor, el mismo que nos contó las violaciones y posteriores ejecuciones masivas efectuadas por el Ejercito Rojo Soviético en la Alemania conquistada al final de la Segunda Guerra Mundial, el ejercito Japonés al final de la misma guerra cuando se quedaba sin provisiones usaba a los prisioneros a modo de "ganado" para alimentar a sus tropas, esto al parecer no fue un hecho aislado que ocurrió en un solo lugar, si no que fue sistemático y al parecer siguiendo ordenes superiores.
Está claro, la crueldad humana no distingue nacionalidades ni culturas, hijos de puta hay en todas partes, y además nadie está libre de que le toque, un integrista judío hace una película burlándose de Mahoma el gran profeta del Islam (una película de pésima calidad por cierto) esto provoca que unos integristas árabes en Libia ataquen el consulado estadounidense, y en ese ataque, a pesar de todo el poder y toda la seguridad consiguen matar al Embajador del que es posiblemente el país a nivel militar más poderoso de la Tierra. Ay el efecto mariposa.
Esta última noticia me dejó aturdido durante bastante tiempo, si el embajador de Estados Unidos no está a salvo con toda su seguridad, sus Navy Seals y sus Marines, entonces, ¿quien lo está?
Así que, como aparentemente todo es fruto del azar y el continuar mañana en este mundo no depende de nosotros, decidí enfrentarme a mis demonios y sobre todo a mi timidez y llevar a cabo uno de mis sueños... Triunfar en el mundo de la música. Ya sabéis, currar de vez en cuando un par de horas, ganar una pasta, drogas gratis, ser atractivo, ligar sin esfuerzo, codearme con la "creme de la creme", etc...
Yo ya sabía que posiblemente era uno de los mejores cantantes del mundo, ahora tenía que demostrárselo al resto del país y quien sabe si al planeta entero.
Cuando flaqueaba en mi empeño, para seguir adelante me bastaba recordar una anécdota que protagonicé al lado del mejor creativo vivo de Europa. Fue en Lugo, tras una noche de homenajes al Dios Baco terminamos en un Karaoke, y en un momento dado, salimos a cantar, a media canción mi amigo me abandonó al ver que su nivel era muy inferior al mio, después bajaron la música para que se escuchase mejor mi voz y finalmente el propietario del local salió a cantar conmigo, se había dado cuenta de que no tendría otra oportunidad de vivir un honor tan grande. Lo que no entiendo bien es lo que pasó después, eso de que nos pagasen todas las copas que quisiéramos a cambio de que yo, sobre todo yo, no volviese a cantar. Supongo que sería gente exquisita y gustaban de tomar lo extraordinario a pequeños sorbos. Al día siguiente volvimos, pero el Karaoke ya no estaba. Lo habían cerrado.
Tenía que escoger bien lo que iba a interpretar, ya que pensaba hacerlo solo con un piano. No es que vaya de sobrado, es que o canto con los Mallory o lo hago solo. El mejor grupo para la mejor voz.
Pasé los castings casi sin despeinarme (eso no quiere decir nada, me estoy quedando calvo, sniff), y por fin llegué a tu pantalla amiga, allí fui solo, no tengo amigos. Sniff otra vez.
Tras evitar el acoso de varias presentadoras me metí en una habitación con Jesús Vázquez, menos mal que venía un cámara con nosotros, ufff.
Me relajé, salí y arrasé, canté "Mi Agüita Amarilla", gran clásico de la canción española, una versión balada adaptada por mí (la canté al estilo de Bobby Darin), cuando llegué a la parte que dice "la bebe tu padre", los cuatro presentadores se giraron. Ya había previsto esta situación, y aunque sabía que con Rosario me lo iba a pasar genial y que con Bisbal nunca podría parecer gilipollas ( es como si corriese con Usain Bolt, nunca podría parecer rápido), los que me conocen bien saben porqué escogí a Malú.
Entonces, pasó lo que tenía que pasar, igual que sucede al final del libro "EL PERFUME" con el aroma creado por el protagonista, mi voz había producido un efecto mágico en la gente, no se llegó a una gran orgía porque mi canción duró poco más de un minuto, pero en Telecinco se dieron cuenta de mi inmenso potencial y tras una llamada al Capo de tutti Capo, me hicieron una oferta que no pude rechazar.
Me ofrecieron 100.000 € al mes, un viaje al Caribe acompañado de Malú y una suscripción a "Casa y Jardín" a cambio de que no volviese a cantar en público, excepto en fiestas privadas de Berlusconi.
Acabo de regresar del Caribe y ya llevo amenizados dos "Bunga Bunga", no se si habré hecho un buen negocio.
http://youtu.be/vfXYSb-KsSQ
Esto de aquí arriba es un enlace para desearos Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo, ya que entre viajes de placer y orgías Berlusconianas, no se cuando podré volver a escribir. Además la voz del interprete es algo inferior a la mía, pero así os podéis hacer una idea de como canto, Ja Ja.
Bicos, otro día más, y recordar, tened cuidado con lo que coméis, nunca se sabe donde puede haber un alma escondida que termine por apoderarse de la vuestra (que nivel hay en las mañanas de la 1).
lunes, 3 de septiembre de 2012
CRISTIANO SALVADOR
Vamos a dar un poquito de cera.
Hoy he leído un texto publicado en El Mundo por el ínclito Sr. Salvador y aunque no comparto nada de lo que dice (ni ahora ni nunca), lo comprendo. Pobre, cuando alguien no tiene ningún talento y además escupe al hablar y escupe al escribir, lo único que le queda es polemizar con cualquier cosa que escribe y que dice, vive de esto, de ser criticado y de provocar al personal. El ex nacionalista (ahora escribe en El Mundo, ya no lo quieren en Avui) se ve obligado a insultar y atacar al mayor número de gente para que se siga hablando de él, ya que si tuviesen que hablar de su obra solo lo podrían hacer expertos en coprolitos.
Y además no escribe sobre Cristiano y quizás sea esto por lo que el pobre está triste, que pena, es una lástima, igual es por esto, porque alguien no habla de él o será que ya no se siente guapo, que no se le va el olor a pies, que Iniesta le ha ganado un título individual (Dios, que se los gane Messi ya está mal, pero Iniesta), que falló un penalty en la semifinal de Champions, que sus compañeros del Madrid no se dejaron ganar en la Eurocopa para ver si le daban el puto Balón de Oro, se habrá enterado de lo de Irina conmigo, o será que le han quitado la tarjeta sanitaria, que el otro día alguien no se volvió a mirarle, que no le dejan jugar con España para ganar algo con una selección, o quizás que Florentino no se la chupa con el mismo cariño que antes. En fin, pobriño, que lo cedan a un equipo de segunda B, igual es eso, un chico modesto como él no se siente cómodo en un sitio grande y quiere vivir el fútbol modesto de verdad, en donde pueda conocer a cada hincha, en donde no le critiquen si falla, en donde pueda salir con una chica normal en lugar de una supermodelo, donde tenga pagarse un utilitario de su bolsillo y tener un trabajo aparte del fútbol. Será eso, casi seguro.
O igual es que no sabe como es el modelo de Tupper con el que debe mandar a su hijo al colegio, porque como se equivoque igual la profesora que lo cuida, (cabreada por haberse quedado sin extra, tener que hacer horas de más y no poderse poner enferma si quiere pagar la hipoteca), no lo atiende mejor que a los otros niños como corresponde al hijo de un señor que hace tan grandes obras por la humanidad solo con su presencia en el mundo.
Me siento mal, estoy prejuzgando, igual Cristiano está triste porque se ha dado cuenta de que está viviendo en un país de mierda en el que el salario mínimo es unas dos mil veces menos de lo que gana él haciendo anuncios, en donde se está retrocediendo en lo que a nivel social se refiere a principios del siglo XX, pronto llegaremos al XIX, en donde los derechos se están vendiendo como privilegios con el fin de eliminarlos, en donde una pequeña oligarquía lo quiere todo y quiere acabar con todo lo público para vendernos lo poco que aún no nos pueden vender, en donde la democracia está casi muerta, en donde hay cinco millones de parados y la noticia del día es que un futbolista está triste. Anda y que les den a Salvador, a Cristiano y a los que les hacen caso.
O igual es que no sabe como es el modelo de Tupper con el que debe mandar a su hijo al colegio, porque como se equivoque igual la profesora que lo cuida, (cabreada por haberse quedado sin extra, tener que hacer horas de más y no poderse poner enferma si quiere pagar la hipoteca), no lo atiende mejor que a los otros niños como corresponde al hijo de un señor que hace tan grandes obras por la humanidad solo con su presencia en el mundo.
Me siento mal, estoy prejuzgando, igual Cristiano está triste porque se ha dado cuenta de que está viviendo en un país de mierda en el que el salario mínimo es unas dos mil veces menos de lo que gana él haciendo anuncios, en donde se está retrocediendo en lo que a nivel social se refiere a principios del siglo XX, pronto llegaremos al XIX, en donde los derechos se están vendiendo como privilegios con el fin de eliminarlos, en donde una pequeña oligarquía lo quiere todo y quiere acabar con todo lo público para vendernos lo poco que aún no nos pueden vender, en donde la democracia está casi muerta, en donde hay cinco millones de parados y la noticia del día es que un futbolista está triste. Anda y que les den a Salvador, a Cristiano y a los que les hacen caso.
Ojalá a Cristiano le encuentren raíces vascas y lo fiche el Athletic y al Salvador no le dejen escribir más que en alguna hoja parroquial en la pueda dudar de la virginidad de María (siempre polémico).
Esto es una mierda pero es que como he dicho he leído a Salvador Sostres y todo se contagia.
Bicos, otro día más.
Esto es una mierda pero es que como he dicho he leído a Salvador Sostres y todo se contagia.
Bicos, otro día más.
martes, 14 de agosto de 2012
LOVE OF LESBIAN
Se quedaron en silencio. Era lo peor
que podían hacer, si hubiesen dicho algo, si se hubiesen defendido, si hubieran gritado, si se hubiesen disculpado… pero no dijeron nada, y yo dije lo que nunca
tenía que haber dicho, lo que puso final, final a nuestra vida en común, final
a nuestra juventud de una forma repentina y brutal.
Han pasado tres años, ahora vivo
solo, tres años solo, sin una relación, alejándome del resto del mundo, cuando
alguien se acerca a mí, lo rechazo, me vuelvo un borde, tengo miedo, mucho
miedo…
No quiero volver a sufrir,
prefiero esta monotonía sin altibajos en la que un día bueno es cuando en la
televisión ponen una película que me gusta, cuando la hamburguesa de la noche
está un poco más pasada que otros días, cuando miro el extracto del banco y veo
que se ha incrementado y se que así va a seguir, ya que no tengo ningún interés
ni ningún plan, ni nadie con quien hacerlo…
Si por lo menos hubiese sido con
un hombre…
La culpa fue mía, llegué a casa por
la noche, un día antes de lo previsto, sin avisar. ¡Ay! Las sorpresas que
sorprendentes pueden ser. Recuerdo perfectamente la escena, estaba en la cama
con su cabeza apoyada de lado en la almohada, con la sabana entre las piernas,
la cogía con la mano derecha mientras dormitaba, entraba un poco de luz por la
ventana, era una escena preciosa, y en mi memoria sigue siéndolo, fue la última
vez que pude recrearme ante su cuerpo desnudo.
Me iba a acercar para darle un
beso, cuando me di cuenta de que algo fallaba en la escena, cuando entré sonaba
la ducha en el baño de la habitación, se había parado justo cuando entré, así
que me giré, abrí la puerta del baño, y allí tratando de esconderse en la
bañera estaba mi hermana empapada y empezando a tiritar, acurrucada con su
espalda apoyada justo debajo del grifo, desnuda, indefensa, comenzó a llorar sin hablar.
No salieron palabras, salieron
gritos, insultos, las dos se quedaron mudas. Me callé y sigo callado desde ese
día, el resto lo podéis imaginar.
Al final me fui yo, no he vuelto
a ver ni a mi ex, ni a mi hermana, hoy mi madre, que al principio trató de
mediar al final se puso de su parte, me ha dicho que se casan, manda cojones, y
que quieren mi perdón.
Acabo de llegar a casa, miro a mi
alrededor, no me gusta nada, es todo tan, como decirlo, tan aséptico,
impersonal. Me echo en la cama, pienso en todo lo que me ha pasado, me siento
muy mal, tres años y aún sigo dolido, tres años, sin relacionarme con nadie,
por vergüenza, por dolor. Esto tiene que cambiar, va a cambiar. Si quieren mi
perdón lo tendrán. Total que puedo perder, si más bajo no puedo caer. Busco un local
de tatuajes, hay uno cerca de mi casa, me tatuó la fecha de hoy “10 de junio de
2012” en
el antebrazo derecho en color rojo con letras góticas. Me gusta como ha quedado,
ya que hoy va a cambiar todo, quiero que quede grabado.
Llamo a mi ex, le digo que acepto hablar y que la invito a cenar en casa, que hablaremos de lo que quiera.
Preparo una cena exquisita, hago
hasta unos brownies que le van a encantar. Lo dejo todo preparado. Llamo a mi
hermana, hablamos de todo, al principio casi sin decir nada, rompemos el hielo,
y acabamos llorando entre disculpas y palabras de perdón, pobrecilla.
Llega mi ex, está guapísima, ha
cogido unos kilos, pero le sienta bien. Cenamos, la cena le encanta. Tomamos un
café en el sofá, le cuento lo mal que lo he pasado, que como no me dejó, que si
era homosexual porque demonios estaba conmigo.
Me dice que no tenía que ver con
el sexo, que quería a mi hermana, pero que en aquel momento se avergonzaba y no
sabían como decirlo, que hicieron una huída hacia delante. Porque se querían y
no podían volver atrás.
Le cuento mis últimos tres años
en tres minutos, tres segundos hubieran bastado, ya que excepto mi afición a la
foto y al video, no he hecho nada más, que todo ha sido una mierda, que las
perdono como un acto de egoísmo para ver si así puedo salir del fondo, me echo
a llorar, y me abraza, la beso, me aparta, me quedo mirándola fijamente, y nos
volvemos a besar.
Pasamos al dormitorio, lo hacemos
como le gustaba, salvajemente, tirándole del pelo mientras me la follo por detrás,
parece un combate más que un polvo. Nos separamos empapados. Hablamos y
hablamos, hasta que se va, tiene que irse, vive con mi hermana.
No la vuelvo a ver hasta el día
de la boda, llego con mi regalo debajo del brazo. Están preciosas, dos novias
de novia, curioso y extraño. Sonrío y las abrazo, les cuento que les he hecho
un vídeo con fotos de las dos desde que eran pequeñas hasta hace tres años. Se
ponen muy contentas con mi perdón y mi regalo. La ceremonia es preciosa, yo me
dedico a saludar a mucha gente a la que no veo hace mucho y a la que
seguramente no volveré a ver.
Una vez hechos los brindis en el
restaurante, antes de comer me piden que ponga el vídeo. Accedo gustoso, apagan las luces, empieza el vídeo, la música
que suena es “Allí donde solíamos gritar” de Love of Lesbian, espero que capten
el detalle, en el segundo treinta del vídeo salgo del restaurante, en el minuto
cinco segundos, justo cuando en la canción dice por primera vez “Donde solíamos
gritar” la imagen cambia de foto a vídeo, una película perfecta de mi ex y de mí follando, con su
cara excitada en primer plano, se ve perfectamente mi antebrazo tirándole del
pelo con la fecha tatuada.
Escucho un grito de mi madre, más gritos, insultos y como cae una bandeja.
Me monto en el coche y me voy. Yo
las he perdonado, espero que se perdonen entre ellas y que sean muy felices. No
creo que me perdonen a mí.
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